Érase una vez un rico que iba por la calle y se encontró con un pobre, se pelearon, entonces vino un entremedio y los separó, y les dijo:
“No ahí que pelearse por ser rico ó pobre”
Y le dijo al rico:
“Dale dinero al pobre, para así ser todos iguales”
Y le dijo el rico:
“No quiero”
Y el entremedio lo pudo convencer, y el rico le dio dinero al pobre. Y así fueron todos iguales y felices.
Colorín, colorado este igualoso cuento se ha acabado.
El peque Jose
viernes, 15 de enero de 2010
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Muy bonito el cuento, y sobre todo muy buena esa idea de compartir con el pobre para que puedan ser todos iguales.
ResponderEliminarSigue escribiendo. Muchos besos.
Jose, que feliz me harías, si con tu cuento consiguieras hacernos compartir a todos un poco
ResponderEliminarde nuestro dinero, nuestro tiempo o simplemente nuestra solidaridad..Un fuerte abrazo.Me quedé con las ganas de verte.
Bueno Jose, eso es un poco dificil que el rico reparta asta quedar igualado al pobre.
ResponderEliminarPero la idea es fabulosa, la igualdad en las
personas tendría que existir.
un abrazo de tu padrino.
Si todos fuesemos entremedio, y sobre todo si nos conformaramos con ser entremedio, la vida sería maravillosa.
ResponderEliminarHijo crece mucho, pero conserva tu forma de ver la vida, que esa no te la cambien nunca.
Un besote muy, muy grande, papá.